Es para mí una gran satisfacción presentar una vez mas el informe y las cuentas anuales de Grupo Pinar, correspondientes, en este caso, al ejercicio de 2006.
Los datos económicos se glosan ampliamente en las páginas siguientes. Por mi parte me gustaría señalar que la compañía continúa cumpliendo ampliamente los objetivos previstos en el Plan Estratégico, y mencionar un par de aspectos que me parecen particularmente significativos. Por un lado, el importe neto de la cifra de negocios ha alcanzando los 254 millones de euros y el benefício neto del Grupo se sitúa en 21,4 millones de euros. Por otro lado, el incremento de valor experimentado por nuestros activos, que han pasado en este ejercicio de un valor de mercado de 1.730,7 millones de euros a 2.346,9 millones de euros. Como en ejercicios precedentes, dicha valoración está contrastada por CB Richard Ellis.
Creo importante reseñar, también, que los proyectos actualmente en curso nos permitirán alcanzar en el ejercicio de 2009 una facturación superior a los novecientos millones de euros.
En otro orden de cosas, en el ejercicio 2006 hemos continuado nuestra implantación territorial con la apertura de nuevas delegaciones en Asturias/Cantabria y en Galicia, con lo que contamos ya con presencia en la práctica totalidad del territorio nacional. Hemos iniciado, también, un proceso de expansión internacional, con el estudio de diversas operaciones y acuerdos de colaboración tanto en Europa, como en América Central y América del Sur, que tendrán su concreción en 2007. El año 2006 optamos por iniciar un proceso de diversificación de productos y realizamos incursiones en el sector industrial -desarrollo de parque industrial-. Además, el pasado ejercicio trabajamos en la creación de núcleos residenciales para, fundamentalmente, ciudadanos del centro y norte de Europa que desean trasladar su residencia a España.
Pero si hay un hecho significativo para Grupo Pinar en el año 2006 es, en mi opinión, la incorporación al capital social del fondo americano Warburg Pincus, tomando una participación del 18%, a través, fundamentalmente, de una ampliación de capital a la que también acudieron los anteriores socios financieros (Caja de Ávila, Caja Segovia y Caja Círculo de Burgos), que mantuvieron su participación. Para mí es particularmente satisfactorio que este importante fondo americano haya elegido Grupo Pinar para su primera inversión en nuestro país. En primer lugar por cuanto supone un reconocimiento de la consistencia y solidez de nuestro proyecto empresarial, y en segundo lugar por que su presencia nos permitirá dinamizar dicho proyecto y abordar otros objetivos más ambiciosos. Por ello, quiero aprovechar esta ocasión para reiterar mi reconocimiento a Warburg Pincus por su decisión de participar en esta compañía y mi compromiso personal, que creo compartir con cuantos gestionamos Grupo Pinar, de dedicar el máximo esfuerzo a conseguir los objetivos que nos hemos marcado.
Por lo demás, la compañía ha mantenido en 2006, y se propone mantener y reforzar en el futuro, su compromiso con la conservación del medio ambiente. Diseñando políticas que potencien el uso de energías renovables y no contaminantes y el consumo responsable, uniendo su esfuerzo a cuantos trabajan decididamente en este campo, en la seguridad de que, cada uno en su ámbito de actuación, la colaboración de todos es imprescindible para mantener un equilibrio entre desarrollo y medio ambiente. Equilibrio que, sin duda, beneficiará al conjunto de la sociedad.
Por último, una breve reflexión en cuanto a la evolución del sector en 2006 y las expectativas que, en mi opinión, presenta para el futuro. El pasado año, como todo el mundo sabe, ha sido particularmente activo en cuanto a operaciones corporativas en el área inmobiliaria. Creo que estos movimientos empresariales ponen de manifesto la consolidación y fortaleza del sector, consecuencia de un dilatado ciclo positivo que una buena parte de los operadores han sabido aprovechar para capitalizar sus empresas y profesionalizar la gestión. Esta mayor fortaleza financiera y capacidad de gestión de nuestras empresas se debe convertir en un elemento indispensable para enfrentarse a un mercado cada día más complejo y exigente. En este sentido tengo que expresar una gran confianza en nuestra fuerza para abordar, con éxito, un escenario que pueda presentarse en el futuro más exigente que el disfrutado en los últimos años. El proceso imparable de profesionalización del Grupo, nuestra política de gestión de suelo -contamos con una cartera de suelo disponible de 21,6 millones de metros cuadrados-, nuestros aliados -con los que compartimos proyectos e ilusiones- y la orientación "real" al cliente -respondiendo a su demanda-, invita a asumir el reto con sosiego.
Quiero terminar expresando mi agradecimiento a cuantos nos han otorgado su con? anza adquiriendo nuestros productos y a los que, de una manera u otra, han colaborado en el desarrollo de nuestro proyecto. Mención especial merece el personal de la compañía, cada día más numeroso, que un año más ha puesto de manifesto su capacidad profesional y no ha escatimado esfuerzos para conseguir los objetivos propuestos.
Fernando Sánchez Lorenzo.
Presidente.